Para los amantes del café y cafeteras

Lo mejor para el desayuno

No debemos subestimar la importancia de tomar un buen desayuno por las mañanas. Todos los días, sin saltárnoslo ninguna vez, ya sea en casa, en el trabajo o en la cafetería.

Todo el mundo debería comenzar el día ingiriendo la mayor cantidad de vitaminas y nutrientes como sea posible.
El problema está es saber cuales son los mejores alimentos que meternos al cuerpo en ese corto periodo de tiempo que dedicamos al desayuno.

Lo mejor para el desayuno

Algo que no debe faltar nunca en un desayuno que se precie es una taza de café, sólo o con leche, como prefiráis.
No sólo es por el poder que tiene para despertarnos, el consumo de café se ha relacionado con un menor riesgo de varias enfermedades (como la diabetes y el cáncer de próstata), y puede incluso ayudarnos a vivir durante más tiempo.

Los investigadores sospechan que la combinación de la cafeína y los antioxidantes son responsables de muchos de los beneficios observados (un estudio de 2005 encontró que el café es la principal fuente de antioxidantes en la dieta estadounidense, lo creas o no).

Por supuesto, llenar el café con nata, azúcar o leche condensada puede eliminar cualquier beneficio aportado. Así que evita los alimentos que sólo aportan calorías vacías y pásate a la leche desnatada, bebida de soja o de avena, así como edulcorantes naturales como el agave o la melaza.

Los frutos rojos suelen ser una apuesta ganadora en un desayuno saludable. Las favoritas de todos ellos son las frambuesas, y no sólo por su sabor, también son ricas en fibra, vitamina C y vitamina K, que ayuda a fortalecer los huesos.

Aunque puedes comprar frutos rojos frescos durante todo el año en el supermercado, los puedes encontrar más baratos en todas las temporadas (y con idéntico valor nutritivo), en el pasillo de los congelados.
Son perfectos para añadirlos al yogur, a la leche con cereales o mezclados en un batido super sano.

La fruta es otro de los alimentos que tienen que estar presentes incondicionalmente en un desayuno sano y equilibrado. Hay muchos tipos, por eso puedes elegir entre unas frutas u otras.
El más recomendable es el kiwi, que, aunque tienen un tamaño pequeño, tiene cerca de 65 miligramos de vitamina C por porción, casi tanto como una naranja.

También es rico en potasio y cobre, y contiene más fibra que un plátano, lo que hace que sea una buena ayuda a nuestra digestión.

Los kiwis son ligeramente ácidos y no tienen tanto azúcar. Son deliciosos por sí mismos, pero si prefieres un sabor más dulce, mézclalo con fresas y plátanos en un batido o en una ensalada de frutas.

La fuente de fibra la introducimos mediante la fruta, y sobre todo, mediante los cereales.
Puede ser complicado elegir que cereal comer, porque hay tantos tipos diferentes, pero seguro que encuentras tu combinación ganadora en la mayoría de los cereales integrales o el salvado.

Corona tu desayuno con leche desnatada y fruta para hacerlo más completo, los cereales integrales que te llenarán, la proteína te dará energía para todo el día y los antioxidantes protegerán tu sistema inmunológico.